lunes, 8 de febrero de 2016

Buenas noches a todos

Hoy estreno este blog. Sí.Tres años después de pensarlo y como autopromesa de nuevo año he decidido hacerlo de una vez. No sé muy bien como empezar ni tampoco que es lo que vais a encontrar en él. Tampoco espero que lo lean más allá de aquellos internautas perdidos que buscaban algun planeta con varias lunas en Google. El caso es que seguramente no voy a hablar de astronomía. O eso creo.

Estoy aqui para escribir de todo un poco, desde una mini sátira que se me ocurra un miercoles por la noche hasta mi opinión sobre el papel de las energías renovables en la actualidad. No hay un guión fijo ni regular porque esto es un pasatiempo, ya sabeis, para vencer el olvido de este.  Diréis que podría escribir estas gilipolleces (y no tan gilipolleces) en la molesquin que tengo en el cajon de mi mesilla, pero escribir en un blog es necesario para molar en el siglo XXI. Y tener una molesquin, aunque siga con el envoltorio, también.

No os voy  engañar, hasta ahora mi vida ha sido relativamente fácil. No me quejo de lo buena o mala que haya podido ser ni voy a llorar por las tragedias del mañana.  Situaciones difíciles y personas tóxicas hay en todos los rincones, aprender a sortearlas y mirar hacia otro lado es aprender a vivir. Por eso siempre he pensado que adaptarse debería de incluirse en la funciones básicas de cualquier ser humano. Bueno, eso y amar. Joder, lo sé, suena muy cursi pero es esencial.  Falta amor y sobran etiquetas. Porque es mucho más facil decir cómo es alguien y dar nuestra legítima opinión personal que dedicarse 10 minutos a pensar en cómo alegrar a los tuyos. A esto hay que sumarle que el perdón está en peligro de extinción desde que la memoria (digital) es infinita, pero eso ya es otro tema.  Sé que me vais a decir que no hay amor si no hay una relación humana de por medio, pero eso es porque pensais que no existe relación con la vida y el mundo, que vivimos de alquiler en este planeta. Este mundo, nosotros, ha perdido el romanticismo. Es por eso por lo que quizás, y solo quizás, necesitemos más lunas para prometerselas a nuestros seres queridos. Aunque nos quedasemos sin Copenaghe.

Lo dicho, que bienvenidos.

Buenas noches.

No hay comentarios:

Publicar un comentario